jueves, 2 de julio de 2015

La Edad de la Ira





La Espera es una obra de Guayasamín que se enmarcó bajo la serie denominada La Edad de la Ira. Esta pintura hace referencia una vez más, al sufrimiento que las personas pueden llegar a pasar y sentir por situaciones de extrema gravedad. Esta en particular, hace referencia al pueblo judío que sufrió un exterminio por parte de los nazis durante la Segunda Guerra Mundial.

Los colores de esta obra son predominantemente el gris y el negro, que hacen referencia al luto y a la resignación frente a la muerte que les espera mientras son ingresados a las cámaras de gas.
La Edad de la Ira, una serie que consta de alrededor de 260 cuadros y que fue realizada en los años 60, quería reflejar las penurias que llevaban consigo las guerras, las dictaduras, la injusticia social en América Latina y Europa.
José Camón Aznar, historiador español, describe esta obra con las siguientes frases:


“Aquí esta la humanidad en pie, en lloro vivo, en desesperación. La humanidad crispada…sin esperanza….Sin más horizonte que el lloro…Todo se halla en pálpito vivo, todo violento y requeridor.”
“…emoción incisiva del dolor no merecido...Grandes, impotentes imágenes, que son la exaltación más monumental que hasta ahora ha hecho el hombre de sus penas “

La Ternura




Esta serie, la tercera gran de obras de Guayasamín, conocida como La Ternura o Mientras Vivo Siempre Te Recuerdo. Aquí, el pintor ecuatoriano quería hacer un homenaje a su madre y a todas las madres del mundo, pues según el artista, el amor entre una madre y su hijo, es el amor más grande, puro, fuerte e incondicional que pueda existir en el mundo.
Aquí, se observa el uso de colores más vivos, más brillantes, que reflejen el amor, la ternura y el apego que se produce entre madre e hijo. Además, se quiere reseñar la inocencia de los niños, pero la fortaleza de las madres que ante todo tratan de ser escuderas y defensora de sus hijos y de la vida.
Esta serie consta de 103 cuadros realizados entre 1946 y 1952. Y al igual que el resto de la obra de Oswaldo Guayasamín, ha sido ampliamente reconocida dado el sinnúmero de lugares en los que se ha presentado de todos los continentes. Entre ellos, las bienales de las ciudades más importantes en temas de arte como lo son: París, Roma, Barcelona y Nueva York.



Esta obra, denominada La Madre y el Niño, es una hermosa representación de eso que quería retratar Guayasamín, la inocencia de los niños, y el carácter tierno y a la vez protector de las madres.


Esta obra es una de las más reconocidas del ecuatoriano. A partir de esta pintura, también realizó, con las mismas características de una madre y un niño, el resto de su obra, pero con peculiaridades como esta, en la que se observa a una madre y a su hijo bajo la luz de la noche.






Bibliografía



Hoy.com.ec (13 de junio del 2011) Biografía de Oswaldo Guayasamín. Recuperado de: http://www.hoy.com.ec/especial/maestro/minicio2.htm